Relaciones Con Los Médicos
(El siguiente extracto fue tomado del Capítulo 6 de Leucemia de Niñez: Un Guía para Familias, Amigos y Cuidadores, 2nda Edición por Nancy Keene, propiedad de O’Reilly & Associates, Inc.1999. Usada con permiso del autor.))
Hay tres tipos de relaciones con médicos y padres de familia;
Paternal
En una relación paternal, el padre es sumiso, y el médico asume una relación paternal. El problema con esta dinámica es que aunque el personal medico no tiene la intención de causar daño, ellos son humanos y errores ocurren. Si los padres no están controlando los medicamentos y los tratamientos, estos errores pueden pasar sin ser notados. Además, los padres son los expertos en el cuidado de sus propios hijos y sus reacciones a los medicamentos y los tratamientos.
Un número sorprendente de padres están intimidados por los médicos y expresan su temor de hacerles preguntas a los médicos por miedo que sus hijos puedan sufrir. Este tipo de comportamiento roba el partidario adulto que tiene el niño y no permite que el adulto pueda hablar cuando algo no esté bien.
Antagonista
Algunos padres adoptan una actitud de “nosotros contra ellos” que es contra productivo. Ellos sienten que la enfermedad y el tratamiento son la culpa del equipo médico, y además culpan al equipo médico por cualquier contratiempo o problema que ocurran. Esta actitud puede socavar cualquier confianza que tenga su hijo o hija en su médico, lo cual es un factor importante en el proceso de curamiento
Colegial
Este tipo de relación es uno en donde hay una verdadera asociación entre los médicos y los padres y hay un respeto mútuo por la experticie que trae cada uno a esta asociación.
Aquí el médico reconoce que los padres son expertos sobre su hijo o hija y el médico reconoce que los padres son esenciales para asegurar que se siga el protocolo al pie de la letra. Los padres respetan la experticie del médico y se sienten cómodos para discutir las varias opciones para tratamientos y cualquier preocupaciones que puedan surgir. La comunicación honesta es necesaria para que esta asociación funcione, pero el esfuerzo vale la pena. El niño tiene confianza en su médico y los padres tienen menos tensión porque han creado una relación de apoyo con el médico y el médico se siente completamente cómodo que la familia va a seguir el plan de tratamiento y así le dan la mejor oportunidad para que se cure el niño.